lunes, 18 de noviembre de 2013

Razones Pesadas

Soy Joel Martínez, tengo 30 años y soy regiomontano. Mi profesión, estudios, familia, cultura, escolaridad y demás quedarán de manifiesto entre las líneas de este blog que escribo no como una guía para bajar de peso, ni para ser ejemplo de nada. Más bien, este oficio lo hago como testimonio de un mal que me ha perseguido desde que tengo uso de razón. El sobrepeso.
 
Existen muchas razones para bajar de sobrepeso y quisiera dedicarle esta primer entrega precisamente a estas razones que son tan bastas y se basan en tantas disciplinas que hacen que al final el dietista o quien desee bajar de peso (de cualquier modo posible) pierda la brújula de por qué quiere hacerlo.
 
Quizá la principal razón por la que todos quisiéramos bajar de peso es el canon de belleza contemporáneo. Fabricado para atraer masas, para quebrar corazones y para hacer correr ríos de dinero a los bolsillos de centenares de corporaciones, en canon de belleza contemporáneo está hecho para convencernos de que "todo el mundo es bello, menos nosotros". Es así como vemos fotografías de modelos, actores y cantantes que lucen cuerpos y rostros que quisiéramos tener nosotros mismos. Pero la naturaleza es sabia y por alguna razón evidentemente no podemos pedir prestado un cuerpo para irnos una noche de ligue o bien para conquistar a quien no le interesamos. No. Pero hay una esperanza para todos nosotros, feos y gordos, de poder sentirnos como Ricky Martin o como Heidi Klum, Shakira o Piqué. La esperanza radica en llevar puesto aquello que estrellas inalcanzables pueden llevar como relojes, playeras, joyas, perfumes, tenis, lo que sea.
 
Es así como al estar frente al escaparate, la única forma de poderse sentir un poco ganador es teniendo el poder adquisitivo para llevar esa prenda a casa y lucirla en cualquier ocasión posible. Finalmente, eso nos da status y no cualquier facultad o dignidad humana que nos sea inherente. Cuando finalmente existe una nueva oferta, una nueva prenda que nos haga sentir menos infelices, definitivamente iremos a comprarla. Es así como nunca estamos satisfechos y buscamos bajar de peso para ser menos infelices, que esas prendas se vean bien en nosotros y finalmente vivimos para las prendas, esclavos de la tarjeta de crédito y los catálogos de la ropa entallada de Zara (que dicho sea de paso, no es para todas las tallas) y así la vida se diluye y la edad nos cae de forma irremediable, haciéndonos adictos a las cremas rejuvenecedoras.
 
La aceptación, la segunda razón para bajar de peso. Personalmente puedo dar testimonio de esto. Noto como amigos, familiares y hasta mi propio jefe me observa con cara de lástima cuando camino o cuando trato de hacer alguna maniobra. "Como te ven te tratan" dice el dicho, y es verdad. Como lo referimos anteriormente existe un canon de belleza muy establecido y definitivamente la palabra esbelto está gravada en letras de platino dentro de la descripción de este canon. Es así como los gordos no merecemos tener un buen puesto, vestir ciertas prendas, tener ciertos amigos o estar en ciertos círculos, salir en plan romance con ciertas personas o inclusive tener a personas de determinado aspecto como pareja. Somos ciudadanos de segunda, y esto queda de manifiesto en cualquier tienda departamental, espacios de avión o desfile de modas.
 
Personalmente perdí una relación que de forma ilusa consideraba valiosa por "ser gordo". Y es que ninguna muestra de afecto, ningún desapego por amor a la pareja, ningún sacrificio, ningún buen trato, ni nada puede eclipsar un hecho inevitable: eres gordo. Y eso a mi me llenó de ansiedad y me hizo sentir la masa de grasa más horripilante que existe en el planeta. Y no solo sentir sino hacer cualquier acción dentro de mi alcance para convertirme en la mole. El no ser aceptado duele y conduce a millares de personas cada día a trastornos alimenticios, ya sea de sub alimentación o de sobre alimentación. Finalmente, si somos lo que comemos también nos desenvolvemos por la vida como comemos.
 
Una razón más, quizá más legítima que la anterior se refiere a la calidad de vida, personalmente puedo dar testimonio de los estragos que ha traído a mi vida el sobrepeso. Los efectos secundarios van desde gastritis y colitis hasta dolores de espalda, de rodillas y presión alta. Son innumerables las veces que es complicadísimo atarse las cintas de los zapatos o agacharse por algo que se ha caído o utilizar el papel de baño. Esta sobrepeso exacerbado ha minado de forma definitiva mis años de juventud y me ha convertido en un señor de 60 años a mis 30. 
 
¿Cuales son pues mis razones? Definitivamente hay mucho de vanidad en esta decisión de bajar de peso, existen dolores que aún no sanan derivados de esta gordura (bromas, discriminación, etc.) y algo hay de esa frase de "como te ven te tratan". Pero sin duda algo que me hizo despertar fue haberme quebrado un tobillo al perder un escalón, derivado del "peso" que traigo encima. 
 
¿Qué debo esperar? No lo sé, he bajado de peso 2 veces con antelación y ambas han sido experiencias distintas. Espero, pues dejar testimonio de este viaje que comienza hoy, dejaré algunos mensajes para el lector curioso de forma periódica, pero irregular. Dejaré asimismo testimonio  de las batallas que hay que lidiar en este proceso que es doloroso pero necesario, incluyendo numeralia  y fotografías.
 
Un buen viaje, comienza con el primer paso.

 
Buenas noches.